Reforma Laboral Argentina: 5 claves del cambio histórico

El Congreso aprobó modificaciones profundas en la Ley de Contrato de Trabajo. Analizamos el impacto en indemnizaciones, períodos de prueba y la registración tras la sanción definitiva.

Resumen

  • Se extiende el período de prueba general a seis meses, con opción de ampliarlo hasta un año en microempresas mediante convenio colectivo.
  • Habilita a sindicatos y cámaras a negociar un “Fondo de Cese Laboral” optativo para sustituir la indemnización tradicional por despido.
  • Elimina las multas agravadas por empleo no registrado y tipifica los bloqueos a establecimientos como causal de despido con justa causa.
El Congreso Nacional durante el debate de la reforma laboral.
La sanción de la Ley Bases introduce cambios estructurales en el mercado de trabajo argentino. Ilustración exclusiva para Polis Analítica / Generada por IA

Un nuevo paradigma en las relaciones del trabajo

La reciente sanción de la Ley Bases en el Congreso marca un punto de inflexión en la legislación laboral argentina. Bajo la premisa de la “modernización”, el oficialismo logró aprobar un paquete de reformas que modifica sustancialmente la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).

El objetivo declarado es reducir la incertidumbre jurídica para fomentar la contratación en el sector privado. Sin embargo, el nuevo marco normativo genera tensiones con sectores gremiales y la oposición, que advierten sobre una potencial precarización de derechos adquiridos durante décadas.

Las claves de la reforma

A continuación, analizamos los ejes centrales que redefinen la relación entre empleadores y trabajadores en el país.

1. Extensión del Período de Prueba

Uno de los cambios más inmediatos es la modificación del artículo 92 bis de la LCT. El período de prueba estándar se duplica, pasando de los tres meses actuales a seis meses. Esta extensión busca dar mayor margen de evaluación a las empresas antes de consolidar el vínculo.

La norma introduce flexibilidad adicional según el tamaño de la empresa, siempre que se acuerde vía convenio colectivo. Las PyMEs de seis a 100 trabajadores podrán extenderlo a ocho meses, y las microempresas de hasta cinco empleados, a un año.

Línea de tiempo comparando el período de prueba actual de 3 meses con las nuevas extensiones de 6, 8 y 12 meses según el tamaño de la empresa.
La reforma escala el período de prueba según la magnitud de la unidad productiva. Ilustración exclusiva para Polis Analítica / Generada por IA

2. El “Fondo de Cese Laboral”

La reforma habilita un cambio estructural en el régimen indemnizatorio. Se permite que, mediante negociación colectiva, sindicatos y cámaras empresariales sustituyan la indemnización del artículo 245 de la LCT por un Sistema de Cese Laboral.

Inspirado en el modelo de la UOCRA (construcción), este sistema se basa en aportes mensuales para conformar un fondo. El trabajador dispondría de este capital al finalizar la relación laboral, independientemente de la causa. Su implementación dependerá de cada sector.

Diagrama de flujo explicando cómo funciona el Fondo de Cese Laboral: aportes mensuales del empleador versus el pago único tradicional de indemnización.
El nuevo sistema busca dar previsibilidad al costo de salida, reemplazando el pasivo contingente por un aporte mensual. Ilustración exclusiva para Polis Analítica / Generada por IA

3. Trabajadores Independientes y Colaboradores

La ley crea una figura legal controvertida: el trabajador independiente que puede contar con hasta cinco “colaboradores” para llevar adelante un emprendimiento productivo. Este vínculo no se considerará relación de dependencia.

Estos colaboradores estarán regidos por un régimen especial unificado de aportes (similar al Monotributo). Críticos de la oposición en el Senado señalaron el riesgo de que esta figura se utilice para encubrir relaciones laborales tradicionales y evadir cargas sociales.

Diagrama mostrando un profesional independiente con 5 colaboradores bajo un esquema simplificado de seguridad social y pagos impositivos.
La nueva figura contractual queda fuera del paraguas de la Ley de Contrato de Trabajo tradicional. Ilustración exclusiva para Polis Analítica / Generada por IA

4. Eliminación de multas por falta de registración

Otro pilar de la reforma es la derogación de las leyes que establecían multas agravadas para el empleo no registrado o deficientemente registrado. El argumento oficial es que estas sanciones no lograron reducir la informalidad y alimentaron la “industria del juicio”.

Al eliminar estas penalidades económicas, que solían multiplicar exponencialmente los montos de las demandas, se busca incentivar el blanqueo de trabajadores. Las empresas ya no enfrentarían el riesgo de quiebra por un juicio laboral derivado de estas multas.

5. Despido por bloqueo

Finalmente, la reforma modifica el artículo 242 de la LCT para establecer como injuria laboral grave la participación en bloqueos o tomas de establecimientos. Se considerará justa causa de despido si la medida de fuerza afecta la libertad de trabajo de quienes no adhieren o impide el ingreso y egreso de personas y bienes.

Impacto y perspectivas

El verdadero alcance de esta reforma se verá en su implementación práctica. Gran parte de los cambios, como el Fondo de Cese o la extensión máxima del período de prueba, requieren la activación a través de nuevos Convenios Colectivos de Trabajo.

Para las PyMEs, la reforma ofrece un escenario de menor riesgo judicial. Sin embargo, el desafío para la política laboral será monitorear que la reducción de costos no derive en una precarización sistémica del mercado de trabajo en un contexto económico recesivo. Te sugerimos leer nuestro análisis sobre el impacto de la recesión en el empleo PyME para complementar esta información.

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