EE.UU.–China bajan la tensión: qué cambia para commodities, tasas y comercio regional

La Casa Blanca redujo parcialmente los aranceles a China tras una reunión Trump–Xi en Corea del Sur. Los mercados tomaron aire: el petróleo quedó estable y Pekín adelantó un giro más decidido a impulsar el consumo interno. ¿Impacto para Argentina? Precios de soja y energía con menos volatilidad, pero pendientes de la “letra chica” del reequilibrio chino.

Trasfondo inmediato
La señal política fue concreta: Washington recortó aranceles a productos chinos y los traders leyeron un “alto parcial” en la guerra comercial. Con eso, el Brent y el WTI cerraron casi sin cambios, en torno a 65 y 60 dólares, respectivamente. El alivio llegó en paralelo a expectativas por inventarios estadounidenses y a los próximos pasos de OPEP+. Para los analistas, el crudo podría moverse en un rango acotado si no hay shocks de oferta.

El giro de Pekín: más consumo, menos inversión pesada
China anticipó que su plan 2026-2030 buscará elevar la participación del consumo de los hogares en el PBI y reforzar el gasto social, un cambio que intenta compensar la debilidad del sector inmobiliario. Aun así, la actividad fabril volvió a contraerse en octubre (PMI < 50), señal de que la reactivación será gradual.

Lectura para Argentina (agro y manufacturas)
Si Pekín privilegia consumo sobre inversión en infraestructura, podría sostener la demanda de alimentos y bienes de consumo, pero reducir la tracción de metales y materiales. La baja de tensión EE.UU.–China puede derivar en corrientes comerciales más previsibles; sin embargo, una eventual recomposición de compras chinas de soja a EE.UU. puede presionar márgenes sudamericanos en ventanas específicas de cosecha. (Análisis propio a partir de la señal de distensión).

Energía y tasas, el otro tablero
El mercado de petróleo venía de una suba por fuerte caída de inventarios en EE.UU. y ahora consolida niveles a la espera de OPEP+. Un marco de tasas globales algo más benigno también quita presión a emergentes si se confirma el sesgo expansivo. Para Argentina, menor stress en crudo y dólar reduce volatilidad de costos logísticos y de combustibles.

Qué mirar

  1. detalle del recorte arancelario y su duración;
  2. el texto del plan chino de impulso al consumo;
  3. la decisión de OPEP+ sobre cupos y el sendero de inventarios en EE.UU. Una tregua comercial que se transforme en reglas claras y un consumidor chino más activo sería viento de cola suave para el agro y la industria exportadora argentina.

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