La empresa satelital de Elon Musk aplicó rebajas en el país: el kit mini quedó muy por debajo del estándar y los planes mensuales también ajustaron. Para pymes, escuelas y productores agropecuarios sin fibra ni 4G/5G confiables, el servicio gana atractivo, aunque conviene mirar números finos.
Según relevamientos de prensa local, en octubre 2025 el Plan Residencial de Starlink ronda $56.100/mes, el Lite cerca de $38.000/mes, el hardware estándar en $499.999 y el kit mini —estrella de la rebaja— cerca de $151.600. A eso se suman envío (aprox. $24.400) y, si corresponde, router en malla Gen 3 (alrededor de $175.000).
¿Qué cambia en la práctica? En zonas rurales o periurbanas donde la fibra aún no llega y el 4G/5G es inestable, la latencia y estabilidad de Starlink suelen ser suficientes para clases virtuales, teletrabajo, videovigilancia y gestión agro (sensores, ventas, logística). La caída de precios del kit mini reduce la barrera de entrada para usuarios individuales y pequeñas organizaciones.
El tablero local de conectividad sigue movido. Mientras ARSAT discute hoja de ruta para su red y proyectos satelitales (como la reactivación del ARSAT-3), Starlink gana tracción como “plan B” en comunidades dispersas y rutas productivas. La ecuación ya no es “o fibra o nada”: muchas localidades combinan radioenlaces, móviles y satelital para asegurar continuidad.
Guía práctica
Antes de decidir, hacé cuentas:
- Costo total de inicio (equipo + envío + instalación) vs. tu costo de no conectarte (traslados, tiempos muertos, pérdidas por cortes).
- Plan Lite si solo necesitás navegación y videollamadas; Residencial si además subís contenido pesado o gestionás cámaras 24/7.
- Demandas eléctricas y anclaje del equipo ante viento/tormentas.
Conclusión
Con precios más bajos y un kit mini accesible, Starlink deja de ser nicho y se vuelve opción real para familias, aulas rurales y pymes sin fibra. La clave es hacer un TCO simple (costo total de propiedad) y, cuando sea posible, combinar con un enlace móvil de respaldo.