La inflación de noviembre 2025 registró una leve aceleración impulsada por servicios y precios regulados, mientras que la variación interanual se ubicó en 31,4%, según el informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
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Resumen
- El Nivel General del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un alza del 2,5% en noviembre.
- La variación interanual alcanzó el 31,4%, mientras que la acumulada en 2025 llegó al 27,9%.
- Los mayores aumentos del mes se dieron en las divisiones de Vivienda (3,4%) y Transporte (3,0%).
Inflación de noviembre 2025: qué pasó con el IPC
La inflación de noviembre 2025 marcó una leve aceleración respecto a los meses previos, consolidando una tendencia que será clave para el análisis económico del último trimestre del año. Según el informe oficial del INDEC, el indicador se ubicó en un punto sensible para las proyecciones de cierre anual.
Las tres cifras centrales publicadas por el organismo para el total nacional confirman este escenario:
- Variación mensual: 2,5%
- Variación acumulada (ene-nov 2025): 27,9%
- Variación interanual (nov 2024 – nov 2025): 31,4%
La división con mayor aumento mensual fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un incremento del 3,4%. Este rubro, con fuerte peso de componentes regulados, fue uno de los principales motores de la suba general, seguido de cerca por Transporte, que registró un alza del 3,0% en el mismo período.
En el otro extremo, las dos divisiones con menores variaciones fueron Equipamiento y mantenimiento del hogar, con un 1,1%, y Prendas de vestir y calzado, que apenas se movió un 0,5%. Este último dato contrasta con la dinámica general del índice y muestra un comportamiento sectorial muy diferenciado.
Este panorama general, sin embargo, esconde dinámicas subyacentes que explican el porqué de la aceleración. El análisis desagregado revela que ciertos componentes del índice tuvieron un peso determinante en el resultado final, más allá de su variación porcentual específica.
La clave: servicios y regulados impulsaron la suba
Para comprender los motores de la inflación, es fundamental analizar la evolución de precios por categorías y tipo de bien. Esta desagregación permite identificar las presiones subyacentes, diferenciando entre aumentos estructurales, estacionales o aquellos derivados de ajustes en precios administrados por el gobierno.
En la inflación de noviembre 2025, la diferencia entre bienes y servicios fue notoria. Los Servicios aumentaron un 2,9% mensual, superando la variación de los Bienes, que fue del 2,3%. Esta brecha evidencia la presión de los componentes no transables de la economía, como alquileres y servicios locales, que reflejan con más fuerza la inercia inflacionaria interna.
Al observar la clasificación por categorías, se confirma esta tendencia. Los precios Regulados lideraron el incremento con una suba del 2,9%, lo que refleja el impacto de ajustes autorizados en tarifas de servicios públicos. Le siguieron los componentes del IPC Núcleo con un 2,6%, mientras que los Estacionales mostraron una variación mucho menor, del 0,4%.
Este comportamiento demuestra que la presión inflacionaria del mes provino principalmente de precios administrados y de la inercia estructural, y no de factores de temporada. En este marco, la inflación de noviembre 2025 confirma qué rubros están traccionando el índice.
Análisis general: entre la estabilidad y la inercia
Más allá del dato puntual, la inflación de noviembre 2025 deja una lectura ambivalente. Por un lado, el 2,5% mensual parece consolidar un sendero de relativa estabilidad respecto de registros previos. Por otro, el análisis desagregado revela tensiones estructurales que condicionan el cierre del año.
La clave no está solo en el nivel general, sino en su composición. La inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, se ubicó por encima del promedio mensual. Este dato sugiere que, aun sin shocks transitorios, la inercia inflacionaria permanece activa en amplios segmentos de la economía.
En este marco, los productos estacionales funcionaron como un “ancla” parcial del índice, con una variación muy acotada. Sin ese efecto, el registro mensual habría sido más elevado. La señal es clara: la desaceleración no se explica por una corrección homogénea de precios, sino por comportamientos diferenciados entre rubros.
La persistencia de aumentos en servicios y precios regulados refuerza esta lectura. Se trata de componentes menos expuestos a la competencia externa y más vinculados a decisiones administrativas o contratos indexados, lo que dificulta una desaceleración sostenida en ausencia de anclas nominales más fuertes.
Un dato: el impacto de Alimentos en la inflación de noviembre 2025
Este impacto no fue homogéneo y expone cómo las diferencias regionales amplifican o atenúan la percepción de la inflación de noviembre 2025.
Más allá del porcentaje de aumento de un rubro, la “incidencia” permite medir cuánto aportó realmente cada división al número final de inflación que siente el consumidor. Según la metodología del INDEC, esta métrica muestra cuánto habría variado el nivel general del índice si el resto de los precios hubiese permanecido constante.
En la inflación de noviembre 2025, el informe oficial indica que la división con mayor incidencia en la variación mensual a nivel regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas. Este dato es relevante porque se trata del rubro con mayor peso en la canasta de consumo de la mayoría de los hogares, especialmente en los de menores ingresos.
En términos regionales, este rubro aportó 0,82 puntos porcentuales en la región Pampeana, 1,13 puntos en el Noreste y 1,16 puntos en el Noroeste. Esto implica que, en el Noroeste, casi la mitad del 2,3% de inflación total se explicó únicamente por la suba de alimentos y bebidas.
Aunque Alimentos y bebidas no alcohólicas no fue la división con mayor aumento porcentual a nivel nacional (2,4%), su peso relativo la convierte en el factor de mayor impacto en el número final de la inflación de noviembre 2025.
Qué mirar: disparidades regionales y rubros rezagados
En la inflación de noviembre 2025, un análisis completo no puede limitarse al promedio nacional. Las diferencias entre regiones y el comportamiento de los sectores con menor dinamismo son claves para anticipar correcciones o cambios de tendencia.
En noviembre, la región con la mayor inflación mensual fue Cuyo, con un 2,8%, mientras que el Noroeste y la Patagonia registraron las menores variaciones, con un 2,3% cada una. Estas brechas regionales reflejan estructuras de consumo y dinámicas de precios distintas.
Dentro de las divisiones, el caso de Prendas de vestir y calzado es paradigmático. Su bajo aumento a nivel nacional (0,5%) se descompone en realidades muy dispares, llegando incluso a registrar una variación negativa del -0,5% en la Patagonia.
La evolución de estos rubros rezagados será determinante para evaluar la fortaleza de la demanda. Su estancamiento, o incluso caída en algunas regiones, podría moderar futuras cifras de inflación si se consolida una desaceleración del consumo hacia el cierre de 2025.