19/11/2025 23:00 (AR). El debate entre liberalismo económico y proteccionismo racional en Argentina sigue vivo: entender cómo se definió la política arancelaria entre 1860 y 1916 ayuda a leer mejor las reformas y discusiones actuales sobre impuestos, empleo y apertura comercial.
TL;DR
Qué: El mito del liberalismo hegemónico es reemplazado por la idea de un Estado pragmático que aplicó un proteccionismo racional en Argentina.
Cuánto: La disputa atravesó medio siglo de historia, desde las tarifas del 15% mitristas hasta la ley aduanera de 1905.
Cuándo: Entre 1860 y 1916, durante el auge agroexportador y la consolidación del orden conservador y el radicalismo.
Contenido
Qué pasó: del mito liberal al proteccionismo racional en Argentina
Durante décadas, la historiografía de la Unión Industrial Argentina describió al país como una economía abierta, dominada por el liberalismo económico en Argentina y por un Estado ausente. La industria aparecía como “Cenicienta” de la historia, sin crédito barato ni tarifas protectoras que la defendieran frente a la competencia externa.
Sin embargo, los trabajos de Chiaramonte y, sobre todo, de Fernando Rocchi muestran otra película. En esa lectura crítica, la política arancelaria 1860-1916 fue el corazón de una estrategia estatal activa. El liberalismo fue un lenguaje prestigioso, pero en la práctica dominó un proteccionismo racional en Argentina guiado por el pragmatismo.
Por qué pasó: pragmatismo, crisis y equilibrio regional
Tras la caída de Rosas, el mitrismo intentó instalar un liberalismo económico claro, con una tarifa general del 15% en 1862 y defensas enérgicas de ministros como Rawson. Pero la crisis de 1873 golpeó las exportaciones y obligó a revisar ortodoxias: gobernar requería algo más que citar manuales.
La respuesta fue una suba de aranceles en 1876, apoyada por una coalición lanera bonaerense que descubrió las ventajas de proteger el mercado interno. Cuando la crisis remitió, esa primera ola proteccionista perdió fuerza, pero dejó instalado un reflejo político: las tarifas podían usarse para equilibrar crisis, regiones y finanzas públicas.
Desarrollo: del contexto histórico a los escenarios actuales
Contexto histórico: Congreso, PAN y UCR como arquitectos del proteccionismo racional en Argentina
Desde 1880, el Congreso se convirtió en el gran escenario del proteccionismo racional en Argentina. El Partido Autonomista Nacional, lejos de ser dogmáticamente liberal, permitió y alentó coaliciones proteccionistas que unían a provincias azucareras, vitivinícolas y a una Buenos Aires industrial en crecimiento.
Roca se declaró “partidario abierto y decidido” de la protección industrial en 1885, mientras que la administración Pellegrini, tras la crisis de 1890, amplió y elevó las tarifas. En 1905, una ley general cristalizó ese esquema y dio estabilidad duradera a la política arancelaria 1860-1916, muy lejos del supuesto laissez-faire.
El Senado se volvió abiertamente proteccionista y la Cámara de Diputados, hacia 1895, estaba copada por defensores de la protección. El librecambismo dogmático de figuras como el senador Lorenzo Anadón terminó siendo minoritario: incluso él admitió que debía transar con “las preocupaciones de mi país y de mi tiempo”.
Cuando la Unión Cívica Radical llegó al poder en 1916, la retórica cambió, pero las prácticas no. Aunque la UCR había defendido el librecambio desde la oposición, en el gobierno reforzó la protección existente, confirmando que la verdadera línea divisoria no era doctrinaria, sino la posición frente al poder: oficialismo u oposición.
Comparación regional: un debate global con rasgos locales
El enfrentamiento entre libre comercio y protección no fue exclusivo de Argentina. Estados Unidos y varios países europeos también combinaron retórica liberal con políticas arancelarias activas. La diferencia argentina estuvo en la centralidad del agro: cualquier proteccionismo debía ser “racional” para no disparar represalias contra las exportaciones.
Mientras algunos vecinos optaron por estrategias más abiertamente nacionalistas o por ciclos bruscos de apertura y cierre, la economía argentina se movió en un sendero serpenteante. No hubo plan maestro, sino una sucesión de ajustes sobre tarifas, impuestos y exenciones que buscaban sostener el equilibrio regional y fiscal.
Escenarios: base, optimista y estresado para el debate actual
El escenario base es que la tradición de proteccionismo racional en Argentina sobreviva bajo nuevas etiquetas. Aun en gobiernos que se definen como aperturistas, la presión de sectores productivos y de provincias exportadoras empuja a soluciones pragmáticas, con ajustes finos sobre aranceles, beneficios impositivos y regímenes promocionales.
El escenario optimista supone aprender de la experiencia histórica: reglas más claras, menos dispersión arancelaria y una combinación más coherente entre apertura, incentivos y protección social. El escenario estresado, en cambio, sería un giro brusco hacia dogmatismos, ya sea de libre comercio irrestricto o de cierre extremo de la economía.
Datos y mercado: una lectura sintética
| Indicador/Activo | Nivel/Cambio | Comentario |
|---|---|---|
| Tarifa general mitrista (1862) | 15% ad valorem | Primer intento de consolidar el liberalismo económico en Argentina tras la caída de Rosas. |
| Ley de Aduanas de 1876 | Alza significativa | Respuesta a la crisis de 1873; introdujo un proteccionismo visto inicialmente como temporario. |
| Reformas arancelarias 1890-1905 | Tarifas más altas y amplias | La era Pellegrini y la ley general de 1905 consolidaron el proteccionismo racional en Argentina. |
| Continuidad radical (desde 1916) | Esquema mantenido | El cambio político no alteró la lógica pragmática de la política arancelaria 1860-1916. |
Implicancias: ganadores y perdedores de una lógica pragmática
Entre los ganadores del proteccionismo racional en Argentina se cuentan sectores industriales que lograron consolidarse a la sombra de aranceles y beneficios fiscales. También provincias productoras, que usaron el lobby parlamentario para obtener protección específica para azúcar, vino, textiles o curtiembres.
Entre los perdedores aparecen importadores, comerciantes y sectores atados a precios internacionales que veían en las tarifas un costo extra. También parte de la clase media urbana, que denunciaba que la protección encarecía el costo de vida. Ese conflicto entre precios internos y empleo industrial sigue estando en el centro del debate.
Riesgos y matices: entre la cuestión social y el frente externo
Los defensores del proteccionismo racional en Argentina lo justificaron como herramienta para contener la “cuestión social”. El empleo fabril era visto como una barrera frente a la pobreza urbana y la radicalización política de mujeres, niños y trabajadores recién llegados a la ciudad.
El riesgo permanente fue el frente externo. Un proteccionismo excesivo podía disparar represalias sobre las exportaciones agropecuarias, que eran la principal fuente de divisas. Por eso, aun los políticos más proteccionistas hablaban de prudencia: se trataba de proteger “lo nuestro” sin matar la gallina de los huevos de oro en los mercados internacionales.
Qué sigue (48–72 horas): señales a monitorear
En el corto plazo, el legado del proteccionismo racional en Argentina reaparece cada vez que se discuten reformas laborales, nuevas alícuotas de derechos de exportación o cambios en el esquema de importaciones. La historia no se repite, pero funciona como un espejo incómodo para los proyectos de shock.
- Seguir las discusiones parlamentarias sobre impuestos y tarifas, donde se repiten viejos argumentos de libre comercio versus protección sectorial.
- Observar la reacción de provincias y lobbies empresariales frente a cualquier intento de simplificar el esquema arancelario.
- Monitorear cómo se articulan las nuevas reformas con la promesa de más empleo formal y menor presión fiscal, sin sacrificar la competitividad externa.
Datos rápidos
- Período clave: 1860-1916, auge agroexportador y consolidación institucional.
- Eje del debate: liberalismo económico en Argentina versus proteccionismo racional y pragmático.
- Instrumento central: política arancelaria 1860-1916, combinada con necesidades fiscales y equilibrios regionales.
“Una cosa es ser librecambista en la calle y otra serlo cuando se echa encima el peso de la responsabilidad de las tareas”.José Terry, ministro de Hacienda
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Fuentes consultadas
- Fernando Rocchi – La economía argentina en el período 1880-1916
- Agustina Rayes – La política arancelaria argentina, c. 1863-1923
- La industria argentina en su tercer siglo – Gobierno de la República Argentina